sábado, 21 de noviembre de 2015

Anti-alonsistas, Wall Street y homeopatía.

No hay manera científica de negar que los chistes sobre la velocidad de Fernando Alonso son graciosísimos; pero sí hay una para demostrar que es un gran piloto: Compararlo con los otros. Pero no de cualquier manera, como tampoco se compara el peso de una persona de 2 metros con el de una persona de 1'60 m.

Si queremos evaluar única y exclusivamente la habilidad de un piloto al volante (podríamos llamarlo "variable pilotaje") todos los restantes factores que influyen en la conducción (potencia del motor, neumáticos, presión de las ruedas, etc.) deberían ser idénticos. De otra manera, podríamos atribuir a un piloto mediocre unas habilidades automovilísticas excepcionales y viceversa. Incluso si un servidor -que se quitó el carné a la tercera- compite en un BMW nuevecito contra Alonso en un triciclo, Alonso llevará las de perder. Evidentemente. O no tanto, para algunos.

En Fórmula 1, la única manera de valorar la variable pilotaje y que ninguna otra variable/factor nos despiste, es comparar los resultados entre compañeros de equipo. Esto es así porque usan un coche idéntico (casi idéntico, en realidad), las mismas gomas, la misma fórmula de combustible, etc. Es cierto que pueden variar ligeramente algunos parámetros, como de lleno está el depósito en un determinado momento, como de caliente está el motor o los frenos, que inclinación tiene el alerón al entrar en recta, y más. Para evitar que todo este "ruido" nos impida escuchar la verdad puedes hacer dos cosas:

1)Convencer a un equipo de la Fórmula 1 para que hagan un coche exactamente idéntico y con exactamente los mismos reglajes, litros de gasolina, horas de vida del motor, etc. y que ambos pilotos corran a la vez en un circuito.

2)Asumir que estas diferencias son pequeñas y que, observando durante un tiempo suficiente a los dos pilotos, se neutralizarán y no nos impedirán saber la verdad. Esto es: En el circuito de Malasia el coche del piloto X se refrigeró mejor porque fuertes ráfagas frías de viento coincidían con su paso por la recta principal, lo que le permitió superar al piloto Y, de su mismo equipo. Los espectadores se enamoraron del piloto X pensando que su mayor velocidad punta en recta se debía a un carácter temerario e indomable que le permitiría frenar más tarde; cuando en realidad era porque sus frenos estaban más fríos. En cambio, en la siguiente carrera será Y el que se beneficiará del viento y ganará. Y en la siguiente, el piloto X tendrá que correr con fiebre mientras que Y estará fresco como una rosa. Y así hasta final de temporada. Estos pequeños factores que varían con el azar, al final acaban perjudicando y beneficiando en la misma medida a todos los pilotos, siempre que el numero de circuitos sea alto. Si solo existiese un circuito, el hecho de pisar una gota de aceite en la primera curva puede dejar al piloto más habilidoso fuera. Y uno se quedaría con la impresión equivocada.

Fernando ha ganado dos mundiales, ha sido subcampeón mundial 3 veces y logró un tercer puesto tras empatar a puntos con Lewis Hamilton. Salvo esta ocasión, siempre ha quedado por delante de sus compañeros. Muy por delante, la mayoría de las veces. Incluso ha doblado a sus compañeros de equipo (tanto a Massa como a Kimi). De alguna manera, la gente se las ha apañado para olvidar todo esto -o directamente lo desconocen- y se atreven a afirmar que es un piloto mediocre. Este comportamiento se llama "sesgo de confirmación".

Pero estas dificultades a la hora de comparar y sacar la verdad a la luz no afectan solo a ciertos fans de las carreras, también a economistas y periodistas:

Desde 2008 nos hemos habituado a leer titulares como: "El miedo al rescate frena el IBEX35" o "La prima de riesgo española sube tras las declaraciones de Draghi." ¿Y qué puede hacer un analfabeto económico como yo ante un titular tan rotundo? Pues dudar seriamente sobre la formación científica y/o académica del periodista o experto que lo haya escrito. Y es que no hay manera humana de demostrar que una cosa haya llevado a la otra. ¿Acaso no hay miles de causas posibles que puede hacer caer la bolsa? ¿Si felizmente coinciden temporalmente dos hechos, implica que uno es causa del otro? Rotundamente NO. Algo que sí se podría hacer sería estudiar si en un intervalo de cinco años, por ejemplo, las declaraciones negativas del señor que firma los billetes han coincidido con bajadas en las bolsas del mundo. Eso sí tendría validez. Y llevaría a la conclusión de que las declaraciones de un magnate de este calado tienen consecuencias negativas para la bolsa. Pero aún después de realizar este estudio no se podría sacar un titular como el que antes vimos; como tampoco se puede decir que Alonso ha ganado una carrera determinada porque es un piloto de la hostia. A lo mejor ha ganado esa carrera concreta porque el viento le sopló de cola en la salida y eso le hizo ganar muchos puestos.

Volviendo a lo de la bolsa, el titular tendría que redactarse así: "Las declaraciones de Draghi podrían explicar la caída de la bolsa española". Para poder afirmar los titulares que encabezan el anterior párrafo, sería necesario duplicar nuestro mundo, y que todo, absolutamente todo, fuese idéntico, salvo que en un mundo Draghi hablaría y en el otro no. Así se demostraría si Draghi fue culpable o no. Un reciente ejemplo deste tipo de situaciones se puede ver aquí
Tras la caída de la bolsa china hace algunos meses, los diarios se llenaron de análisis económicos complejos analizando las supuestas causas del desplome:. Asumiendo que el gobierno chino no ha forzado a estos periodistas a reconocer la difusión de un rumor infundado, el desplome se podría haber explicado solo por sus palabras. Esta causa no aparecía en ninguno de los análisis de los expertos en economía mundial.

Comparar no es tan fácil, y puede resultar letal no saber hacerlo:

Homeopatía, la reina de las pseudociencias. Cualquier ciudadano de a pie ha comprobado mil y una veces que es mentira: nuestras madres, que nos rebajaban la Coca-Cola en agua para que no nos diese un síncope cafeínico; nuestro yo adolescente, diluyendo el vodka en algún refresco (¿o es al revés?) para no ingerir tantas moléculas de etanol y acabar en una cuneta antes de que suene "la gosadera". Y aún así, la gente se cree que después de diluír 15 o 30 veces una aspirina les va a quitar el dolor de cabeza. Esa gente es la misma que cree que Fernando Alonso es un mal piloto o la misma que escribe los titulares de la sección de economía. Esa gente es la que niega la evidencia sólida y se apoya en la endeble, en el "a mí me funciona". Hablemos pues del famoso "a mí me funciona":

-Primer punto: Que te cures después de ingerir cualquier fármaco, sea homeopático o NO, no demuestra que el fármaco te haya curado. Puedes haberte curado gracias a los mecanismos de defensa de tu propio cuerpo: el sistema inmune. Todos minusvaloramos el poder de este mecanismo porque solo nos acordamos de él cuando no ha funcionado, es decir, cuando nos enfermamos. Llegado ese punto nos dicen: "Menuda mierda de sistema inmune que tienes, hijo mío." Y todo el tiempo que no he estado enfermo ¿qué? Pues ha sido gracias a esta maravilla de la evolución, así que SHUT THE FUCK UP!

-Segundo punto: Efecto placebo, que consiste en que el propio hecho de recibir un tratamiento nos hace sentir mejor y, además, estimula procesos que realmente nos curan. Da igual que la pastilla sea de verdad o de mentira, pensar que nos va a ayudar, nos ayuda. Lo contrario también es cierto, es el efecto nocebo. Pero no nos desviemos. Este efecto también está muy minusvalorado, sorprende mucho cuando te enteras de que el dopping con esteroides podría ser totalmente inútil y que todas sus virtudes podrían ser debidos al efecto placebo: https://www.youtube.com/watch?v=qfxoqje1X7o

Así que, ¿qué habría que hacer para demostrar que un fármaco homeopático funciona? pues habría que escoger un grupo muy grande de personas de todas condiciones: sexo, edad, etc. y dividirlos en dos. A 1000 personas les administraremos el fármaco homeopático, a otras 1000 les daremos una pastilla también FALSA. Ni las personas que toman el fármaco, ni los investigadores que llevan a cabo el estudio saben quién está tomando el fármaco homeopático y quién la "pastilla falsa", el objetivo de tanto secreto es evitar que los investigadores y/o los pacientes se sugestionen (si yo fuese un paciente y me dijesen que me van a dar el fármaco homeopático pondría hasta empeño en no curarme por motivo de mis convicciones previas!). Esto es lo que se llama "estudio doble ciego", nótese que los investigadores no saben quién toma cada medicamento durante el estudio, pero cuando se analizan los resultados evidentemente conocen qué ha tomado cada grupo; basta con que un tercero lo deje anotado en algún sitio.

Pongamos un ejemplo: al comenzar el estudio le damos la siguiente instrucción a los investigadores: "dadle la pastilla roja a los pacientes de número impar, y la pastilla azul a los de número par". Esta información es toda la que manejan los investigadores, y debería de ser proporcionada vía texto, para que el lenguaje corporal no los sugestione. En un sobre perfectamente opaco, este tercero, escribe lo que es cada pastilla: "la pastilla azul es homeopática, la roja es placebo" y se guarda en un lugar inaccesible a los participantes del estudio. Cuando este concluya, el tercero abrirá el sobre y se lo dará a los investigadores para que puedan analizar los resultados.

 Después de hacer esto, habría que observar qué cambios se han producido entre los dos grupos, si el grupo del fármaco homeopático ha mejorado más que el otro grupo, entonces la homeopatía funciona. Cosa que NUNCA ha pasado, por lo tanto, y evidentemente, la homeopatía es un timo. (http://www.theguardian.com/lifeandstyle/2015/mar/11/homeopathy-not-effective-for-treating-any-condition-australian-report-finds)

Muchos eligen obviar toda esta evidencia (que es ya de por sí suficiente) y siguen insistiendo con que la homeopatía tiene que funcionar porque cura a los animales, a pesar de que estos no son susceptibles al efecto placebo.

Primero: Como vimos antes, el propio cuerpo puede solucionar algunos problemas él solito sin ayuda de ningún fármaco, por lo que podría ser que el animal esté usando su sistema inmune y punto (¿acaso nunca ha tenido una diarrea o un catarro vuestro perro y luego se le pasó tan ricamente, coño?).

Segundo: Es hora de sacarse de la cabeza la concepción de que existe una barrera cognitiva insalvable entre el resto de los animales, y los humanos. Los animales quizás no dediquen su vida a la filosofía, pero tampoco son "idiotas". Tienen un cerebro y por tanto son susceptibles de sufrir placebo. Si quieres demostrar que la homeopatía funciona y no eres capaz de juntar dos mil personas, usa plantas. Ellas no sufren efecto placebo. Si un pesticida diluído un millón de veces es capaz de conseguir los mismos efectos que el pesticida no diluído demostrarás que la homeopatía funciona. Así que ala, ¡a ello campeón!

Afirmar que Alonso es un mal piloto me irrita, pero es un mal menor. Afirmar que una caída de la bolsa de valores en un día concreto se debe a las declaraciones de un magnate cualquiera es molesto y además puede tener consecuencias más o menos graves. Que alguien afirme "a mí me funciona la homeopatía" me jode enormemente y además tiene consecuencias gravísimas y directas, como este caso, en el que unos padres acabaron con la vida de su hija al rechazar el uso de antibióticos para tratar la infección de su hija porque "con homeopatía llegaba":

http://www.abc.es/sociedad/20150903/abci-nina-muere-infeccion-medicamento-201509031512.html

Otras buenas pruebas de que la homeopatía es un fraude es que solo se sacan al mercado fármacos homeopáticos contra dolencias menores, como catarros o dolores de cabeza. ¡Intenta encontrar un anticonceptivo homeopático! no te encontrarás ni el primero. ¡O insulina homeopática! ¿A que no hay cojones a diluír la insulina amigos homeópatas? En fin...

Saber quién escribió el Quijote está muy bien, demuestra un amplio conocimiento literario nacional y te puede conseguir una buena nota, incluso puede que te animes a leerlo. Hay que estudiar miles de autores y los títulos de sus novelas, algunas de sus características y en que año nacieron porque "es cultura general". Espero que más pronto que tarde, saber lo que es un experimento doble ciego también se considere "cultura general" y se estudie no solo porque es cultura general, sino porque la salud es algo con lo que no se juega. Y se puede aprender en lo que dura leer esta entrada.

viernes, 5 de junio de 2015

Georgie Dann y la medicina darwiniana: ¿Por qué lo que nos gusta es malo para la salud?




"Todo lo que a mí me gusta, es malo pa' la salud". Estoy casi seguro de que nunca un hit del verano encerró tanto conocimiento científico como este.

Si dedicas algún tiempo a pensar sobre la causa de esta relación, es probable que llegues a la conclusión de que un castigo divino o algún tipo de sentido kármico está detrás: ¿No te resistes a la tentación del tocino? ¡Infarto de miocardio para ti! ¿Tabaquito? Cáncer a tutiplén. Y así.

Resulta contradictorio que la selección natural nos haya llevado a desear con más anhelo aquello que nos enferma, como grasas-trans, bebidas azucaradas, etc. Una persona que no sintiese apetencia por estos productos estaría más sano más tiempo y tendría más descendencia. Si esta falta de apetencia fuese hereditaria, sus hijos seguirían rechazando estas amenazas a la salud y después de miles de años, toda la población rechazaría consumir bacon. ¡Un momento! ¿Miles de años? ¿Cuánto años llevamos disponiendo de grasas y azúcar en estas cantidades tan enormes día a día? Ahí está la solución.

En cualquier momento anterior al presente, conseguir azúcar o grasa era casi un milagro, había que aventurarse en cacerías agotadoras antes de poder disfrutar de la recompensa. Recompensa que había que compartir con peludos colegas y parte de la cual se perdería por putrefacción. Total, que al final poco tocino te tocaba a ti y además te pegabas unas buenas palizas para conseguirlo. Para evitar que la pereza de ir a cazar nos llevase a una muerte por inanición, la evolución tuvo que incentivar la búsqueda de estos productos. Cambiando un par de conexiones en el cerebro, se pueden comunicar los receptores de la lengua de determinados sabores, como dulce/azúcar, con el centro del placer, nuestro querido nucleus accumbens. La evolución nos hizo así literalmente adictos a esta molécula. Lo mismo con las grasas. Incluso peor, porque las grasas proporcionan más del doble de energía que el azúcar, con la misma cantidad. Por eso nos encantan.

El problema es que, como decíamos antes, antes de la agricultura y ganadería modernas, era muy difícil conseguir amplias cantidades de estas sustancias, por lo que nuestro metabolismo se ajustó a estas cantidades. Con las revoluciones en la producción de alimentos el panorama cambió radicalmente:

-Se ha hecho muy fácil conseguir altas cantidades de grasa y azúcar (mundo hipercalórico).
-Apenas hace falta invertir energía en conseguirlas, bajar al súper y listo.

Lo que no ha dado tiempo a cambiar -aún- es (1) nuestro metabolismo, que está adaptado a pequeñas cantidades de las dichosas grasas y (2) el deseo insaciable por estas sustancias. Siendo precisos, hay que decir que la mayoría es la que no ha cambiado aún. De seguro existe gente ahora mismo a la que no le gusten estas cosas; así mismo, habrá gente que tendrá una batería de enzimas (proteínas que lidian con estas sustancias) que les permite consumir grasa sin consecuencias negativas para la salud. Su mejor salud y mayor longevidad podrían permitirles aumentar su descendencia respecto a los demás, aumentando la proporción de población humana con estas características.

La pasada semana, en clase, el profesor Román Vilas nos introdujo la idea de medicina darwiniana. Lo que busca este cambio de perspectiva es encontrar el origen evolutivo de las enfermedades (no todas lo tienen, obviamente). El ejemplo que usó fue el de la intolerancia a la lactosa: Mucha gente sufre dolores estomacales, diarrea y flatulencias después de consumir lácteos. Sin embargo, los bebés no tienen ningún problema. Al igual que pasaba con las grasas, el consumo de leche después de la etapa lactante no era algo común en ninguno de nuestros antepasados. Con lo cual, la evolución, para ahorrarnos gastar recursos en producir la enzima que digiere/rompe la lactosa (lactasa), limitó su producción a los primeros años de vida. Llegada la etapa adulta, esta enzima deja de producirse (aunque el gen que la produce sigue presente en cada una de nuestras células y en perfecto estado) y cuando llega lactosa al intestino las células no son capaces de introducirla hacia la sangre (hay que utilizar la enzima lactasa para dividir la lactosa en dos moléculas que sí puede captar la célula) por lo que se queda en la luz del intestino. Esta gran concentración de moléculas atrae agua al interior del intestino y produce diarrea (Ver ósmosis) . Además, las bacterias de nuestro tubo digestivo sí son capaces de utilizar la lactosa. Al hacerlo, producen gas que causa flatulencias y dolor abdominal.

 En las poblaciones europeas no hay demasiada gente intolerante porque hemos estado acompañados de vacas desde hace mucho tiempo, con lo cual era muy rentable seguir produciendo la lactasa. En poblaciones orientales sí hay grandes porcentajes de intolerantes.

Para acabar, el profesor planteó la siguiente pregunta: "Si le damos lácteos a una persona intolerante a la lactosa y sufre este tipo de dolencias, ¿podemos decir que está enfermo? " 

No parece correcto. Sería como llevar a un terrícola a la luna sin reservas de oxígeno y decir que la muerte fue por causa natural, o que sus pulmones eran deficientes. Quizás sea nuestro nuevo ambiente el que está "enfermo" y no nosotros.

lunes, 20 de abril de 2015

Disección filosófica de una neurona.

Todo empezó con Ramón y Cajal, un grande (y no dos) de la historia de la ciencia. Otro niño difícil que se llevó el Nobel, y no solo eso, también se llevó el reconocimiento de ser el padre de la neurociencia. ¿Por qué?

Porque este hombre demostró que el tejido nervioso estaba formado por células, al igual que todos los demás tejidos vegetales y animales. Hasta ese momento, se creía que este tejido estaba formado por un entramado continuo e interconectado de materia viva, como un río. Usando la técnica de tinción de su archienemigo Golgi, consiguió visualizar una pequeña distancia que separaba este supuesto entramado continuo. Fue la primera vez en la historia que alguien observó una sinapsis. A diferencia de este momento, y muy a su pesar, Santiago tuvo que compartir el premio Nobel con Golgi.

Así que está claro qué es una neurona: Una neurona es una célula. Ala, final de la entrada. Ya puedes volver al facebook. Sé que parece obvio, pero es una afirmación que merece ser recalcada para aspirar la atmósfera mágica que parece rodear al cerebro, la mente, y todos sus componentes. Desde el punto de vista filosófico, el hecho de hacer caer el concepto de mente desde lo abstracto, desde el mundo de las ideas de Platón, al sucio, molecular y maloliente mundo material de Aristóteles es un knock-out a la humanidad en toda regla. En filosofía, a ésto se le llama materialismo y es una corriente de pensamiento tan atractiva como perseguida. Rafael Sanzio resumió brillantemente esta disputa en el cuadro "La escuela de Atenas". En el centro se ve a Platón señalando al cielo, metáfora de lo abstracto, lo divino, lo ideal e inmaterial; mientras, Aristóteles apunta a la tierra, símbolizando la necesidad de explicar el mundo sin recurrir a nada más de lo que hay en el propio mundo.



Pero no solo una neurona es una simple célula, es además una célula bastante tonta. No se puede mover (a diferencia de un macrófago), no se puede contraer (a diferencia de un cardiomiocito) y la gran mayoría de ellas tampoco se puede dividir (a diferencia de las células madre).

Sí, ya os oigo: "¡Ya está bien de minusvalorar a las neuronas! ¡A la hoguera con este hereje!"

Vale, es cierto que tienen algo especial, pero este algo no es su capacidad de transmitir estímulos eléctricos (también lo hacen las fibras musculares), sino su talento para sumar.

Las neuronas, siendo células, también son máquinas de sumar ¿pero cómo lo hacen?. Las células son células porque se pueden diferenciar de todo lo que no son células, igual que España es España por poder separarse de todo lo demás. Por frontera, las células tienen una membrana de naturaleza lipídica, como mantequilla o aceite. Si añades una pequeña gota de aceite en un vaso de agua y lo agitas, se formaran pequeñas esferas de aceite. Estas esferas  han encerrado agua en su interior, y separan este agua del resto del agua en el vaso. Igual que una célula. Mi profesor de biología celular decía que la membrana de las células era caprichosa como un portero de discoteca, sólo deja entrar y salir a quien le apetece. Así, las moléculas muy grandes, polares y las cargadas positiva o negativamente no pueden atravesar la membrana directamente. Sólo lo pueden hacer por la puerta de atrás y esto casi siempre implica un esfuerzo mayor (y por tanto gasto de energía). Estas puertas se corresponden con las proteínas. Las proteínas tienen el aspecto de un pelo rizo enrollado sobre si mismo. En el caso de las proteínas que actúan como puertas en la membrana tienen en el centro un poro, por lo que forma un minitubo en la membrana. Este poro puede estar siempre presente, o puede cerrarse y abrirse según que circunstancia/estímulo.


Ya tenemos los ingredientes para una calculadora celular. Por esta discriminación de la membrana, existe una pequeña diferencia de carga entre la CARA exterior de la membrana y la CARA interna de la membrana. Y digo CARA porque las cargas que hay en EXCESO a cada uno de los lados, se disponen lo más pegadas que pueden a la membrana. ¿Por qué?, porque es la manera de estar lo más cerca posible de sus queridas cargas opuestas. Puede que estés pensando: "sí, es lo más cerca que pueden estar de sus contrarias, pero de esta manera todas las cargas adyacentes a la membrana tienen justo a su lado cargas de igual polaridad" y estás en lo cierto (toma una galleta). Y también es cierto que cargas de igual polaridad (positivo-positivo o negativo-negativo) se repelen...¿Entonces? La otra opción sería que se distribuyesen por el interior de la célula, de esta manera cargas iguales estarían más separadas y serían atraídas por...? Ummm... Serían atraídas por las cargas positivas del interior de la célula, pero como en el interior predominan las cargas negativas al final no quedan cargas positivas que las neutralicen. Así que lo mejor es que sean atraídas por las cargas positivas que se agrupan en la cara exterior de la membrana (que sufren el mismo dilema). Es una cuestión de balances que acaba ganando la atracción.

No nos despistemos, sigamos construyendo la calculadora. Una neurona tiene forma de árbol: las ramas se llaman dendritas y es por donde entran los miles de estímulos que llegan a ella desde otras neuronas. El tronco es el axón, por él viaja el patrón de estímulos que ha resultado de la famosa suma, y la raíces son las prolongaciones de la neurona para enviar su resultado a  las dendritas de otras neuronas.



Un estímulo ha cruzado todo el axón de una neurona y llega al final, se produce entonces una fusión entre una "microgotita de aceite" del interior de la neurona con la membrana del "terminal del axón". Se libera el contenido de esta microgotita, ¿y qué hay dentro del kinder sorpresa de la neurobiología? Pues un montón de moléculas que se llaman -en base a su función- neurotransmisores. Estas moléculas "nadan" al azar durante unos nanosegundos por la distancia que separa las dos neuronas (el espacio sináptico) hasta que chocan con una de las famosas puertas de la membrana de la siguiente neurona. Estas puertas en concreto, son proteínas que abren su poro cuando un neurotransmisor las roza. ¡Empieza la fiesta!



Las cargas positivas del EXTERIOR que hasta ahora no habían podido juntarse con las negativas del INTERIOR lo consiguen por fin. Imagina que existe una sola puerta/proteína con poro, imagina como entran las cargas positivas hacia el interior y como se pegan a la CARA interna. Cada vez hay más y la repulsión es mayor. Se empiezan a alejar entre sí en todas direcciones a alta velocidad. Parte de éstas avanzan, por azar, en dirección al axón, SIEMPRE pegadas a la cara. Justo en ese momento empieza la suma. En el axón, desde su comienzo hasta su final, existen unas puertas diferentes. Estas puertas sólo se abren cuando detectan que el INTERIOR es positivo (NORMALMENTE ES NEGATIVO, recuerda). Al abrirse, permiten el paso de más cargas positivas al interior, que de nuevo se repelen rápidamente y avanzan en todas direcciones (sí, hacia atrás también). Pero ojo, estas puertas tienen otra peculiaridad: después de ser activadas funcionan muy poco tiempo, y después de este tiempo, se bloquean hasta que la membrana vuelve a ser negativa en el interior. Entonces pueden volver a funcionar. Esto impide que las cargas positivas que entran por la parte final del axón, al volver atrás (parte de ellas lo hacen, como hemos dicho) produzcan una nueva entrada de cargas en posiciones más próximas a las dendritas. Llamaremos a estas puertas "canales dependientes de voltaje". ¿Cómo vuelve el interior a ser negativo? Hay otro tipo de puertas que al hacerse positivo el interior se abren y dejan pasar cargas positivas, ¡PERO! hay un pequeño espacio de tiempo entre la "positivación" del interior  y la abertura de estas puertas. De no ser así, todas las cargas positivas que entrasen inmediatamente saldrían por estos poros.

Ahora estamos en condiciones de entender la suma. Antes hemos imaginado tan solo una puerta sensible a neurotransmisores en la dendrita; ahora imagina millones de dendritas, cada una con billones de puertas sensibles a neurotransmisores. Trillones de cargas positivas entran por estas puertas, algunos millones avanzan en la dirección correcta, el axón, donde hay canales dependientes de voltaje. A mayor cantidad de cargas positivas que lleguen a la zona donde empieza a haber canales dependientes de voltaje más de estos canales se abrirán, dejando entrar más cargas positivas que abrirán más canales dependientes de voltaje unos micrómetros más cerca del final, etc etc. hasta que llega un punto en que se abre un número tal que el impulso se continúa de manera autosuficiente.

Esto es, hay tantos canales dependientes de voltaje abiertos que ellos solos generan una entrada de cargas positivas suficiente para abrir más puertas dependientes de voltaje unas milésimas de milímetro más allá, y así hasta el final. Este "número tal" es lo que se llama umbral. La tarea de una neurona es permitir la entrada de cargas positivas en el momento y en la cantidad que le es indicada por las neuronas anteriores. Si no llega un número suficiente de cargas al principio del axón, no se genera esa "auto-renovación" de cargas positivas a lo largo del axón, mediada por los canales dependientes de voltaje. Esto supone un corte en la comunicación con las siguientes neuronas. Pero las neuronas no funcionan de manera "Activada-No activada". Hay todo un espectro de frecuencias de descargas en la que pueden moverse. Una vez el canal dependiente de voltaje se desbloquea, puede volver a activarse si siguen llegando más cargas. Cuantas más veces se desbloquee más neurotransmisores liberará esa neurona a las siguientes.

La neurociencia trae de la mano cambios en materia ética y judicial que no gustarán al gran público. ¿Pero a quién le importa el gran público? El sabio del lugar ha muerto intoxicado con sus pociones sanadoras y el saber popular ha sido enterrado vivo. Dejen paso a la evidencia empírica por todos consultable. Esto es el siglo XXI.



Como decía otro premio Nobel español: "A la minoría siempre."


Referencias:
-http://galleryhip.com/chemical-synapse-electrical-synapse.html

miércoles, 25 de marzo de 2015

¿Cómo que te casas con tu prima? y otros amores consanguíneos.

Hoy toca hablar de un tema espinoso. Agarraos a lo que tengáis a mano, menos a vuestra hermana.

¿A qué viene tanto tabú con las relaciones entre familiares? ¿Van a tener hijos monstruitos? Vamos por pasos:

-En vez de pensar en cromosomas y demás movidas mendelianas, imaginaremos que cada progenitor le da a su hijo un libro de 23 capítulos divido en fascículos independientes con todo lo que tiene que saber. Este libro pasa de generación en generación sin cambios, apenas alguna errata.

-Cada persona tiene, para cada uno de los 23 capítulos del libro, dos versiones: la versión A del capítulo que le dió su madre en su día, y la versión B, del padre. En las dos versiones pone casi lo mismo o lo mismo: Donde la versión A dice "Y entonces remueves con fuerza la cazuela"; la versión B dice "Y entonces remueves con suavidad la cazuela".

-A la hora de ser padre, el progenitor debe pasarle a su hijo una Y SOLO UNA de las dos versiones que tiene de cada capítulo. De otra manera, un hijo recibiría cuatro versiones de cada capítulo (2 del padre y 2 de la madre), y si continuase así, su hijo recibiría ocho, etc. Una porquería, vaya.

-Cada vez que hable de tener hijos, tienes que pensar en varios hijos, porque la genética es como un juego de azar. Si solo juegas una mano de póker en tu vida, puedes pensar que tener AA de partida es muy fácil.


A veces ocurre que sí hay diferencias importantes entre las dos versiones, como que la versión A diga: "No metas veneno en tu comida" y la versión B diga "Mete veneno en tu comida".  Cuando esto pase, vamos a suponer que hay un efecto intermedio, y una cantidad de veneno insuficiente para causar daños se añade a la comida. En cambio, si se da el caso de que ambas versiones son del tipo "Mete veneno en tu comida" el desafortunado fallecerá por auto-envenenamiento a corta edad y no tendrá hijos.

En la población casi no hay individuos "Mete-Mete", hay algunos "Mete-No mete" y la gran mayoría es "No mete-No mete". Ahora imagina que te gusta alguien. No sabes que versiones tiene él ni cuales tienes tú pero el amor es muy poderoso. ¡Y allá vamos! ¡Pum! ¡un hijo sano! Bueno, sano en apariencia, porque Felipe ha salido "Mete-No mete", pero vosotros eso no lo sabéis, claro; así que a por el segundo... ¡Una niña sana! ¡Fantástico! y Carla es "No mete-No mete" (aunque esto tampoco lo sabéis). Llenos de orgullo y satisfacción por otro hijo sano vais a por vuestro último descendiente, que también sale niña y también está sana pero esta chica, Juana, resulta ser "Mete-No mete". Hasta ahora no ha habido consanguinidad, así que vamos añadir picante a la historia:

Felipe, el chico "Mete-No mete" se enamora perdidamente de su hermana Juana, la chica "Mete-No mete" y a pesar de las severas advertencias de sus padres y la desaprobación de toda una sociedad, se casan y tienen hijos (tampoco se trata de hacerlo todo al revés). Estos son los descendientes:

Juan: "Mete-Mete"; Carlos: "No mete-No mete"; Sofía: "Mete-No mete"; Leonor "Mete-Mete".

Como podéis ver, al tener los dos progenitores la versión "Mete" pueden dar lugar a un hijo "Mete-Mete", cosa que jamás pasaría si uno de ellos tuviese ambas versiones "No mete-No mete", lo que ocurre en la mayoría de la población, como dijimos antes. Aquí radica la explicación de por qué las familias consanguíneas suelen tener más problemas de salud. Si Felipe se hubiese buscado una plebeya  chica cualquiera del pueblo, lo más probable es que se hubiese encontrado con una "No mete-no mete".

En este ejemplo, solo hemos considerando una "enfermedad", pero piensa en todas la enfermedades hereditarias que existen. Además, ser portador (es decir, tener una versión buena y otra mala) no es tan raro. Si lo eres, y tienes hijos con alguien sano y no portador puede que todos tus hijos hereden solo tu versión buena y cualquiera de las versiones sanas de ella. Se acabó el problema. Pero si una de tus hijas hereda la versión mala convirtiéndose en portadora y te cruzas con ella, es muy probable que tengáis un hijo enfermo.

La clave para entenderlo es que, como hay muchas enfermedades genéticas, es probable que seamos portadores de alguna, pero es muy improbable que cuando elijamos una pareja, ésta sea portadora de esa misma enfermedad, por lo cual, nada pasa. Sin embargo, en las relaciones consanguíneas estamos jugando siempre con la misma enfermedad. Si tienes una hermana, tienes muchos "pares de versiones" en común con ella, porque sólo habéis podido elegir entre dos versiones:

"Vale, me toca escoger mis versiones del capítulo 1. Pues me pillo la versión A de papá (No mete) y la versión B (Mete) de mamá. Para el 2, la versión B de papá (pelo liso) y la B de mamá (pelo ondulado)"

Tu hermana, también tuvo que elegir, y sería MUY RARO que de todas los capítulos eligiese siempre las versiones que tú no escogiste (de hecho, yo de ti indagaría un poco si fuese el caso):

"Yo me pillo del capítulo 1, la versión A de papá (No mete) y la versión A de mamá (No mete). Del 2 las versiones B de ambos"  Así, ambos tenéis el mismo tipo de pelo, pero sois diferentes en cuanto a echarle venenillo a la comida.

Cuanto más cercano es el parentesco, mayor es la probabilidad de tener un hijo con las dos versiones malas del capítulo. Vamos a imaginar que tu padre es portador de "Mete", y que os la pasa a ti y a tu hermana, por lo que ambos sois "No mete-mete".



Si tu hermana tiene hijos con una persona no emparentada y tú haces lo mismo, y luego una de tus hijas y uno de sus hijos se cruzan (unión de primos) es mucho menos probable que salgan Mete-Mete de esta manera, que si tú te hubieses cruzado directamente con tu hermana. En la imagen superior ves el caso de los primos, tienes que ir probando los cruces entre los mismos. Por ejemplo, Xosé con Sonia, Xosé con Sara, Paula con Joaquín, Paula con Pablo, etc. Me podrás decir: ¡Oye! que si cruzo a Noelia con Pablo o Joaquín me puede salir un Mete-Mete. Estás en lo cierto, pero hay muchos más cruces posibles que darían hijos sanos, a diferencia del caso de los hermanos, en la imagen que sigue:


Y es así, porque al cruzarse con gente de la población general (que es casi toda No mete-no mete), esos hijos heredarían por lo menos una versión "No mete" y algunos de ellos incluso heredaría los dos "No mete". Si esa hija tuya y ese hijo suyo fueron los afortunados, solo podrán dar hijos "No-No" (yo también estoy cansado de tanto mete no mete, ya paro ahora). En cambio, tú y tu hermana tenéis ambos las versión mete, por lo que podéis originar tranquilamente hijos mete-mete. Y no he amañado los resultados, desconfiaos.

Si habéis llegado hasta aquí, merecéis un aplauso por vuestra curiosidad. Para concluir, la consanguinidad no hace que los niños salgan monstruitos, simplemente aumenta la probabilidad de que las dos versiones de un capítulo sean idénticas. El capítulo puede ser "Tener un sistema inmune de la hostia" y nunca te pondrías enfermo, o puede ser "Tener diabetes", y no podrías comer tarta.

lunes, 23 de marzo de 2015

¿Somos libres? La evolución llama a tu puerta.

Todo apunta a que no.

Para empezar, desde una perspectiva evolutiva, resulta complicado imaginarse que la selección natural nos haya dado carta blanca. Si lo hubiese hecho y fuésemos plenamente libres, puede que la reproducción se hubiese quedado apartada a un segundo plano. Inadmisible. Puede que estés pensando: "Eh! que a mí la reproducción me encanta, me pasaría todo el día dándole al tema!" Muy bien, ¿y por qué crees que te encanta la idea del sexo, y tan poco la idea de recibir una patada en los hue...? Que te guste el sexo es causado por como están conectadas ciertas neuronas entre sí. Y estas conexiones las deciden los genes, y también el ambiente. El núcleo accumbens es el centro del placer del cerebro, las neuronas de esta región se encienden/descargan cuando ganamos una mano en una partida de póker, cuando esnifamos cocaína o cuando practicamos sexo. La amígdala está más bien del otro lado, las neuronas en este núcleo se encienden cuando detectamos un peligro, y provoca que sintamos miedo. Por eso esta mujer que nació sin su par de amígdalas no tiene miedo de nada:
Fearless woman

O también por eso este ratón deja de tener miedo del gato teledirigido después de le hayan extirpado las amígdalas:
                                                                                                (antes)
(después)
                   

Ahora imagina que, por una anomalía genética, las terminaciones nerviosas de los genitales (es decir, las neuronas que sirven como receptoras en el pene o la vagina y envían señales de lo que ahí pasa al cerebro) establecen una conexión con la amígdala, en vez de con el núcleo accumbens. Una situación bien curiosa. Imagina ahora que todos los habitantes de este planeta, salvo diez personas, mueren. Cinco tienen los genitales comunicados con el núcleo accumbens, los otros cinco con las amígdalas. ¿Sabes quién va a tener hijos? ¿Sabes que circuitos van a heredar sus hijos? Sí, los primeros.

Ya os oigo:"Sí, sí, todo lo que quieras, majo. Pero cuando veo a un/a chico/chica guapo/a soy capaz de controlarme" Eres capaz de controlarte, ¿o tu amígdala está evitando que ingreses en prisión?

Ya hemos hablado de la perspectiva evolutiva. Comentemos ahora la perspectiva fisiológica:

Como no se tiene ni pajolera idea de como nace nuestra mente a partir de un montón de neuronas activándose y desactivándose, vamos a suponer que cada neurona representa una idea. Por ejemplo, vamos a imaginar que existe una neurona que cuando se activa hace que en nuestra mente se escuche: Coche nuevo.

Veamos... las neuronas se activan por dos vías: Porque la estimula otra neurona, o bien, porque tiene la capacidad de encenderse por si sola (actividad marcapasos, sí, como lo que te meten en el corazón cuando guiña). Y aquí hemos llegado a una paradoja. ¿Qué neurona activa a la neurona de "coche nuevo"? ¿Y qué neurona la activa a ella? Porque está claro que si tiene actividad marcapasos no eres tú quien la controla. Pero, ¿y si hay una neurona maestra que somos capaces de encender "pensando" y ésta a su vez hace que se encienda la neurona correspondiente a la idea que yo quiero?

Bueno, eso es imposible.

 Lo que pasa en una neurona cuando se enciende, es que ciertas "puertas" en la membrana de estas células se abren porque los neurotransmisores que liberó la anterior tocan en esta puerta. Al abrirse entran cargas positivas en forma de iones Na+, una vez dentro tienden a irse separando entre si y a acercarse a zonas donde hay muchas cargas negativas. Resulta que hay otro tipo de puertas que se abren cuando el Na+ choca con ellas, y al abrirse entra más Na+ que sigue viajando por la neurona en busca de zonas más negativas. Así, el impulso llega hasta el otro extremo de la neurona, donde hay una tercera puerta que cuando detecta muchas cargas positivas se abre y permite el paso, HACIA FUERA, del neurotransmisor, el cual, toca en la puerta de la siguiente y etcétera, etcétera.

Para conseguir pensar de una manera dirigida, consciente y libre en la palabra coche nuevo, el hecho de pensar tendría que conseguir que se liberasen neurotransmisores en las puertas de la neurona "coche nuevo". Esto es casi magia negra. Es bastante más fácil pensar que por azar, o por ruido de fondo, un estímulo enciende la neurona de la idea coche nuevo y así aparece en nuestra mente esta palabra, y luego el cerebro nos engañará haciéndonos creer que era intencionado.

A fin de cuentas, una neurona tiene muchísimas conexiones de entrada con otras neuronas, si por ejemplo la neurona coche nuevo tiene antes una neurona que se activa cuando vemos una mosca, al ver uno de estos dípteros se encenderá también la neurona coche nuevo. De hecho, esto es lo que se llama "priming" o cebado. La wikipedia os espera, esta entrada ya es muy larga.

Para acabar, piensa en cómo percibes el mundo: ¿serías capaz de comerte un helado si éste tuviese un sabor extremadamente amargo? Lo amargo es una sensación de rechazo que el cerebro ha creado para que no nos comamos bacterias, el metabolismo de las cuales produce moléculas concretas que la lengua detecta. Si algo sabe amargo, es probable que esté contaminado con millones de bacterias produciendo esta molécula.

Existe un reflejo que produce el vómito cuando detectamos sabores muy amargos. Igual que el deseo de venganza nace después de un crimen que ha perjudicado a nuestra descendencia. Y eso no lo para nadie.


-Who's gonna tell me when to stop? Which way to go? 
-La evolusión, hamijo.


miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Por qué hay gente que nunca engorda?

En esta entrada vamos a hablar de esos malditos hijos de...

Si eres un cuñao' de diccionario ahora estarás berreando por todo el salón que la gente que no engorda tiene "un metabolismo más acelerado". Eso es como no decir nada, la verdad. Así que cállate, y resígnate a aprender. Espera a tu próxima oportunidad y meriéndatelos a todos después de leer esta entrada. Ahí vamos:

Para conseguir comer lo mismo o más que otra persona sin ganar los mismos kilos, puedes obtar por:

-Absorber o digerir de manera poco eficiente los alimentos. De esta manera, los nutrientes/energía  que contienen los alimentos no entran a la sangre ni por tanto a tus células, donde se quedarían almacenados aumentando tu peso. Esto es el fundamento de las dietas ricas en fibra; la llamada fibra no es más que material que nuestro cuerpo no es capaz de digerir (celulosa normalmente, aunque si te comes una piedra tampoco creo que te siente muy bien) esta fibra cubre parcialmente la pared del intestino y atrapa  los nutrientes que si son asimilables, dificultando su paso a la sangre.

-Gastar más energía. Los seres humanos solo obtenemos energía a partir de la oxidación de nutrientes. Cuando un nutriente como una molécula de azúcar se oxida se produce CO2 y H2O. El CO2 lo exhalas por la boca, así que eso no va a aparecer en la báscula, y el H20 a veces se va como el anterior y otras veces se queda por la célula en función de temperatura y estado de hidratación.
Tranquilo, sé que estás pensando: "¿De que c*ño va este tío? Si yo chupo más gimnasio que La JEnnNy y aún así tengo más michelines!"

Hacer ejercicio físico no es la única manera de gastar energía, tenemos algunas otras:
-Vivir. Simple y llanamente. El metabolismo basal es la energía que debe usar el cuerpo para mantener su elevado estado de orden (=baja entropía; ver http://bit.ly/1ytdDp6 para despejar dudas). Cuanto más peses, más células tendrás y más enegía gastarán éstas en mantenerse vivas. Razón esta por la cual la mayoría de las personas se estabilizan en un peso tarde o temprano. El músculo es un tejido con un metabolismo basal tremendo, así que ganar un poco de masa muscular te ayudará a perder grasilla sin tener que hacer ejercicio todos los días.

-Mantener la temperatura corporal. Y esto es clave, me explico: Algunos animales dependen casi totalmente de la radiación solar para mantener su temperatura en un nivel correcto. Pero otros, entre los cuales estamos nosotros, han decidido invertir parte de la energía obtenida por el alimento en generar calor. Así, la oxidación de nutrientes genera calor que se utiliza para compensar el frío ambiental (realmente, todo proceso que libere energía produce calor residual de manera inevitable, la diferencia es que estos animales renuncian a esa parte de energía aprovechable y generan más calor).

Durante mi trabajo fin de grado, en el grupo NeurObesity de Miguel López, me enteré de que en los humanos, existe una grasa llamada parda que se encarga de transformar gramos de michelín en grados centígrados(1). Por tanto, si la temperatura del ambiente cae (o si tu cerebro piensa que ha caído, sigue leyendo para más información) estos acúmulos de grasa parda empieza a transformar moléculas de grasa de la sangre en CO2 y H2O, que ya sabes a donde NO van a ir.
Pasar frío no es muy agradable, así que una opción es que comas chicles con sabor a menta, porque tienen mentol, que es una molécula capaz de estimular unos "receptores de frío" en la boca (justo al contrario de la capsaicina, la molécula de la guindilla) estos receptores están en células que estimulan neuronas que finalmente, informan al cerebro de que debe poner a funcionar la grasa parda. Además, el simple hecho de masticar chicle aumenta un 5% el gasto energético global (lo cual es una burrada). También reduce la ingesta, así que toma nota, que ya sabemos todos como te hartas luego a patatas. Eso sí, el chicle que sea sin azúcar.(2)

La nicotina o la cafeína son también capaces de encender esta grasa, porque ambas son estimuladoras del sistema nervioso, con lo cual, los nervios que comunican con la grasa (porque sí, los nervios también contactan con la grasa) se activan y la ponen en marcha.(3)

Por eso cuando la gente deja de fumar engorda tanto!!!

Creo que en mi familia existe una mutación en un termorreceptor que nos hace menos sensibles a las altas temperaturas, por lo que el efecto global en el cerebro es que hace "un poco de frío" todo el tiempo (=ser friolero). Esto hace que se activen los mecanismos compensatorios: mayor actividad de la grasa parda y reducción en la circulación periférica para no perder calor, por eso mis manos siempre están congeladas .Nos tomamos el café hirviendo y tenemos tipín. Todo son ventajas.

Referencias:
1.Rothwell, N. J., & Stock, M. J. (1979). A role for brown adipose tissue in diet-induced thermogenesis. Nature, 281(5726), 31-35.

2.University of Rhode Island. "Chewing Gum Can Reduce Calorie Intake, Increase Energy Expenditure, Nutritionist Finds." ScienceDaily. www.sciencedaily.com/releases/2009/10/091027132245.htm (accessed February 18, 2015).

3.Seoane-Collazo, P., de Morentin, P. B. M., Fernø, J., Diéguez, C., Nogueiras, R., & López, M. (2014). Nicotine improves obesity and hepatic steatosis and ER stress in diet-induced obese male rats. Endocrinology155(5), 1679-1689.


lunes, 9 de febrero de 2015

Síndrome del miembro fantasma y el mensajero mudo.



Es probable que conozcas a alguien de tu entorno que haya perdido una extremidad. Si es este el caso, es muy probable que después de haber perdido una mano, por ejemplo, estos conocidos tuyos afirmen que siguen percibiendo su mano: posición, temperatura, tamaño e incluso afirman sufrir dolor permanente en ella.

Yo también pensé que mi tío estaba loco. Él perdió parte de sus dedos trabajando en una carpintería y después de este suceso sentía que sus dedos seguían allí. Muy gore todo, efectivamente.

¿Qué había pasado en la cabeza de mi tío? Nada, y ese era el problema. Es decir, todos los circuitos neuronales que se encargaban de recibir información de los dedos seguían estando allí. Es parecido a lo que pasa cuando apagas el mando de un coche radio control, el coche ya no recibe señales, pero todos los circuitos electrónicos necesarios para iniciar el movimiento siguen ahí, solo necesitan la orden.

¿Pero quién enviaba la orden a la cabeza de mi tío? Al principio de las investigaciones en este tema se concluyó que el nervio de la extremidad perdida, una vez cortado, se inflamaba y producía descargas que llegaban al cerebro y activaban las zonas responsables de la percepción de dicha extremidad.

Por desgracia, no es tan sencillo. Primero debemos entender como distingue el cerebro la información que envía una mano de la que envía un pie. Podría parecer muy fácil, pero tampoco lo es. Todo el sistema nervioso debe usar el mismo código de información para entenderse, este código está constituido por descargas eléctricas. Así que tanto el pie como la mano envían descargas indistinguibles. Podrían diferenciarse en su frecuencia de descarga, pero entonces cada parte del cuerpo tendría solo un rango de frecuencias y sería complicado transmitir matices, gastaría mucha energía, etc. Qué ha hecho entonces la evolución?

Imagínate que tienes una tienda de ropa y tienes un cliente gilip*llas que no te dice qué quiere. Tienes que averiguar que pieza de ropa quiere sin hablarte con él, señas tampoco valen. Al principio de vuestra estúpida relación, siempre se va insatisfecho. Pero de repente descubres que cuando entra por la puerta delantera quiere una camiseta, y cuando entra por la de atrás quiere un pantalón (y lo que surja). Pang! I'm doing bussiness here, bit*h!

Pues el cerebro funciona igual, bajo el "principio de línea marcada". Si esta neurona de acá descarga como loca es porque alguien está pisando mi pie, no mi mano.

Imagina ahora que un nervio de un pie crea una bifurcación que contacta con un nervio de una mano. (Puedes imaginar otras opciones que involucren partes del cuerpo más entretenidas) Ahora, cada vez que alguien te pise vas a sentir "algo" en tu mano, dependiendo con que fibra haya conectado el nervio del pie.

Una neurona jamás se permite "apagarse". Si una de sus conexiones decae en fuerza, hace que otra de ellas se haga más intensa. Como tú cuando le robas wifi al OTRO vecino porque al primero se le ha cascado el router.

Hay una zona del cerebro en la que se encuentran todas las neuronas responsables de las sensaciones de las diferentes partes del cuerpo: el córtex somatosensorial. Está en la superficie del cerebro y todo está bien ordenadito, cada parte tiene sus neuronas y estas no se mezclan con otras. Pero si pierdes la mano... la neuronas de esta zona se empiezan a apagar y para evitarlo comienzan a crear conexiones con otras zonas vecinas, o simplemente aumentan la potencia de algunos contactos pequeñísimos que normalmente no tienen efecto. De esta manera se dan fenómenos como que cuando alguien se afeita, siente un cosquilleo en el sitio donde estaba su antiguo miembro. (Las neuronas encargadas de la sensibilidad de la mejilla son vecinas de las neuronas que reciben impulsos de la mano)

Estas nuevas recombinaciones son el nuevo mando del coche teledirigido. Se pueden producir muchas de estas recombinaciones, por ejemplo, a nivel de la médula espinal:
Las neuronas encargadas de transportar señales dolorosas empiezan a dialogar con neuronas que transportan señales no nocivas del sentido del tacto. Así es como aparece la sensación de dolor en el miembro fantasma.

La eminencia científica en este campo es un neurólogo llamado Ramachandran, hay un documental sobre él que os recomiendo sobre todas las cosas.

Referencias:
Ramachandran, V.S. & Hirstein, W. 1998, "The perception of phantom limbs. The D. O. Hebb lecture", Brain : a journal of neurology, vol. 121 ( Pt 9), no. Pt 9, pp. 1603-1630.