Yo también pensé que mi tío estaba loco. Él perdió parte de sus dedos trabajando en una carpintería y después de este suceso sentía que sus dedos seguían allí. Muy gore todo, efectivamente.
¿Qué había pasado en la cabeza de mi tío? Nada, y ese era el problema. Es decir, todos los circuitos neuronales que se encargaban de recibir información de los dedos seguían estando allí. Es parecido a lo que pasa cuando apagas el mando de un coche radio control, el coche ya no recibe señales, pero todos los circuitos electrónicos necesarios para iniciar el movimiento siguen ahí, solo necesitan la orden.
¿Pero quién enviaba la orden a la cabeza de mi tío? Al principio de las investigaciones en este tema se concluyó que el nervio de la extremidad perdida, una vez cortado, se inflamaba y producía descargas que llegaban al cerebro y activaban las zonas responsables de la percepción de dicha extremidad.
Por desgracia, no es tan sencillo. Primero debemos entender como distingue el cerebro la información que envía una mano de la que envía un pie. Podría parecer muy fácil, pero tampoco lo es. Todo el sistema nervioso debe usar el mismo código de información para entenderse, este código está constituido por descargas eléctricas. Así que tanto el pie como la mano envían descargas indistinguibles. Podrían diferenciarse en su frecuencia de descarga, pero entonces cada parte del cuerpo tendría solo un rango de frecuencias y sería complicado transmitir matices, gastaría mucha energía, etc. Qué ha hecho entonces la evolución?
Imagínate que tienes una tienda de ropa y tienes un cliente gilip*llas que no te dice qué quiere. Tienes que averiguar que pieza de ropa quiere sin hablarte con él, señas tampoco valen. Al principio de vuestra estúpida relación, siempre se va insatisfecho. Pero de repente descubres que cuando entra por la puerta delantera quiere una camiseta, y cuando entra por la de atrás quiere un pantalón (y lo que surja). Pang! I'm doing bussiness here, bit*h!
Pues el cerebro funciona igual, bajo el "principio de línea marcada". Si esta neurona de acá descarga como loca es porque alguien está pisando mi pie, no mi mano.
Imagina ahora que un nervio de un pie crea una bifurcación que contacta con un nervio de una mano. (Puedes imaginar otras opciones que involucren partes del cuerpo más entretenidas) Ahora, cada vez que alguien te pise vas a sentir "algo" en tu mano, dependiendo con que fibra haya conectado el nervio del pie.
Una neurona jamás se permite "apagarse". Si una de sus conexiones decae en fuerza, hace que otra de ellas se haga más intensa. Como tú cuando le robas wifi al OTRO vecino porque al primero se le ha cascado el router.
Hay una zona del cerebro en la que se encuentran todas las neuronas responsables de las sensaciones de las diferentes partes del cuerpo: el córtex somatosensorial. Está en la superficie del cerebro y todo está bien ordenadito, cada parte tiene sus neuronas y estas no se mezclan con otras. Pero si pierdes la mano... la neuronas de esta zona se empiezan a apagar y para evitarlo comienzan a crear conexiones con otras zonas vecinas, o simplemente aumentan la potencia de algunos contactos pequeñísimos que normalmente no tienen efecto. De esta manera se dan fenómenos como que cuando alguien se afeita, siente un cosquilleo en el sitio donde estaba su antiguo miembro. (Las neuronas encargadas de la sensibilidad de la mejilla son vecinas de las neuronas que reciben impulsos de la mano)
Estas nuevas recombinaciones son el nuevo mando del coche teledirigido. Se pueden producir muchas de estas recombinaciones, por ejemplo, a nivel de la médula espinal:
Las neuronas encargadas de transportar señales dolorosas empiezan a dialogar con neuronas que transportan señales no nocivas del sentido del tacto. Así es como aparece la sensación de dolor en el miembro fantasma.
La eminencia científica en este campo es un neurólogo llamado Ramachandran, hay un documental sobre él que os recomiendo sobre todas las cosas.
Referencias:
Ramachandran, V.S. & Hirstein, W. 1998, "The perception of
phantom limbs. The D. O. Hebb lecture", Brain : a journal of neurology, vol. 121 ( Pt 9), no. Pt 9, pp.
1603-1630.
Abora si tenemos más claro lo que en aquel capítulo de House nos dejó perplejas!
ResponderEliminarGracias por las explicaciones.