Para empezar, desde una perspectiva evolutiva, resulta complicado imaginarse que la selección natural nos haya dado carta blanca. Si lo hubiese hecho y fuésemos plenamente libres, puede que la reproducción se hubiese quedado apartada a un segundo plano. Inadmisible. Puede que estés pensando: "Eh! que a mí la reproducción me encanta, me pasaría todo el día dándole al tema!" Muy bien, ¿y por qué crees que te encanta la idea del sexo, y tan poco la idea de recibir una patada en los hue...? Que te guste el sexo es causado por como están conectadas ciertas neuronas entre sí. Y estas conexiones las deciden los genes, y también el ambiente. El núcleo accumbens es el centro del placer del cerebro, las neuronas de esta región se encienden/descargan cuando ganamos una mano en una partida de póker, cuando esnifamos cocaína o cuando practicamos sexo. La amígdala está más bien del otro lado, las neuronas en este núcleo se encienden cuando detectamos un peligro, y provoca que sintamos miedo. Por eso esta mujer que nació sin su par de amígdalas no tiene miedo de nada:
Fearless woman
O también por eso este ratón deja de tener miedo del gato teledirigido después de le hayan extirpado las amígdalas:
(antes)
(después)
Ahora imagina que, por una anomalía genética, las terminaciones nerviosas de los genitales (es decir, las neuronas que sirven como receptoras en el pene o la vagina y envían señales de lo que ahí pasa al cerebro) establecen una conexión con la amígdala, en vez de con el núcleo accumbens. Una situación bien curiosa. Imagina ahora que todos los habitantes de este planeta, salvo diez personas, mueren. Cinco tienen los genitales comunicados con el núcleo accumbens, los otros cinco con las amígdalas. ¿Sabes quién va a tener hijos? ¿Sabes que circuitos van a heredar sus hijos? Sí, los primeros.
Ya os oigo:"Sí, sí, todo lo que quieras, majo. Pero cuando veo a un/a chico/chica guapo/a soy capaz de controlarme" Eres capaz de controlarte, ¿o tu amígdala está evitando que ingreses en prisión?
Ya hemos hablado de la perspectiva evolutiva. Comentemos ahora la perspectiva fisiológica:
Como no se tiene ni pajolera idea de como nace nuestra mente a partir de un montón de neuronas activándose y desactivándose, vamos a suponer que cada neurona representa una idea. Por ejemplo, vamos a imaginar que existe una neurona que cuando se activa hace que en nuestra mente se escuche: Coche nuevo.
Veamos... las neuronas se activan por dos vías: Porque la estimula otra neurona, o bien, porque tiene la capacidad de encenderse por si sola (actividad marcapasos, sí, como lo que te meten en el corazón cuando guiña). Y aquí hemos llegado a una paradoja. ¿Qué neurona activa a la neurona de "coche nuevo"? ¿Y qué neurona la activa a ella? Porque está claro que si tiene actividad marcapasos no eres tú quien la controla. Pero, ¿y si hay una neurona maestra que somos capaces de encender "pensando" y ésta a su vez hace que se encienda la neurona correspondiente a la idea que yo quiero?
Bueno, eso es imposible.
Lo que pasa en una neurona cuando se enciende, es que ciertas "puertas" en la membrana de estas células se abren porque los neurotransmisores que liberó la anterior tocan en esta puerta. Al abrirse entran cargas positivas en forma de iones Na+, una vez dentro tienden a irse separando entre si y a acercarse a zonas donde hay muchas cargas negativas. Resulta que hay otro tipo de puertas que se abren cuando el Na+ choca con ellas, y al abrirse entra más Na+ que sigue viajando por la neurona en busca de zonas más negativas. Así, el impulso llega hasta el otro extremo de la neurona, donde hay una tercera puerta que cuando detecta muchas cargas positivas se abre y permite el paso, HACIA FUERA, del neurotransmisor, el cual, toca en la puerta de la siguiente y etcétera, etcétera.
Para conseguir pensar de una manera dirigida, consciente y libre en la palabra coche nuevo, el hecho de pensar tendría que conseguir que se liberasen neurotransmisores en las puertas de la neurona "coche nuevo". Esto es casi magia negra. Es bastante más fácil pensar que por azar, o por ruido de fondo, un estímulo enciende la neurona de la idea coche nuevo y así aparece en nuestra mente esta palabra, y luego el cerebro nos engañará haciéndonos creer que era intencionado.
A fin de cuentas, una neurona tiene muchísimas conexiones de entrada con otras neuronas, si por ejemplo la neurona coche nuevo tiene antes una neurona que se activa cuando vemos una mosca, al ver uno de estos dípteros se encenderá también la neurona coche nuevo. De hecho, esto es lo que se llama "priming" o cebado. La wikipedia os espera, esta entrada ya es muy larga.
Para acabar, piensa en cómo percibes el mundo: ¿serías capaz de comerte un helado si éste tuviese un sabor extremadamente amargo? Lo amargo es una sensación de rechazo que el cerebro ha creado para que no nos comamos bacterias, el metabolismo de las cuales produce moléculas concretas que la lengua detecta. Si algo sabe amargo, es probable que esté contaminado con millones de bacterias produciendo esta molécula.
Existe un reflejo que produce el vómito cuando detectamos sabores muy amargos. Igual que el deseo de venganza nace después de un crimen que ha perjudicado a nuestra descendencia. Y eso no lo para nadie.
-Who's gonna tell me when to stop? Which way to go?
-La evolusión, hamijo.
Buenas razones fisiológicas y evolutivas para cuestionar el libre albedrío.
ResponderEliminarAprendiendo y preguntándonos cosas con estos artículos. Interesantes, curiosos y con buen sentido del humor.
Los vídeos ilustran muy bien el tema.
Enhorabuena por este Blog que ya nos tiene enganchados :)
¡El vídeo del muchachote es una buena razón para leer este blog! Gracias Marisa :)
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